
Dejen de desperdiciar su espacio al aire libre este invierno. Es frustrante ver que los bancos y mesas del exterior quedan desocupados solo porque la temperatura ha bajado. Tienen ese espacio, pero nadie quiere pasar frío mientras come algo caliente.
Aquí es donde entran en juego los calentadores de ondas cortas de alta potencia. El secreto está en que no intentan calentar el aire. Si se intenta calentar el aire exterior, el viento lo dispersará rápidamente. En cambio, estos calentadores calientan directamente a las personas. Es como estar bajo el sol en un día frío. Sus invitados permanecerán calientes, incluso cuando haga viento.
Diseñados para el caos del exterior
Seamos honestos: el exterior es muy hostil para los dispositivos electrónicos. La lluvia, la nieve y el polvo pueden dañarlos rápidamente. Usamos unidades con certificación IP65. En otras palabras, están bien selladas. El polvo no puede entrar, y los chorros de agua no dañan los circuitos. Pueden instalarse sin preocupaciones. No hay necesidad de cajas protectoras voluminosas o de preocuparse constantemente cada vez que llueve.
Calor rápido, invitados felices
Si quieren que las mesas estén siempre ocupadas, no pueden permitir que sus invitados pasen diez minutos temblando mientras el calentador se “calienta”. Los elementos de ondas cortas alcanzan su temperatura máxima casi al instante. Tan pronto como un invitado se sienta, siente el calor. Es una cuestión psicológica: cuando las personas se sienten cómodas de inmediato, se relajan. Se quedan más tiempo, piden otra bebida… y así pueden llenar las mesas incluso en días fríos.
Un consejo sobre la energía
Hay algo a tener en cuenta: estos calentadores generan mucho calor, lo que significa que consumen mucha energía. Si instalan diez unidades de 2000 vatios, su panel eléctrico se sobrecargará. Para evitar apagones durante las cenas de viernes por la noche, sugerimos distribuir las unidades entre diferentes circuitos. Es un detalle pequeño, pero evita problemas mayores.
En resumen
Al final, se trata simplemente de números. Al proporcionar calor fiable, convierten ese espacio “inutilizado” en dinero. Dejan de perder reservas debido a temperaturas extremadamente bajas y transforman su espacio al aire libre en un lugar que genera ingresos todo el año.