
Una noche fría puede arruinar completamente el ambiente cuando su patio o taller se convierte en un lugar helado. La mayoría de los calentadores calientan el aire, pero no a las personas que se encuentran allí; por lo tanto, uno tiene que esperar a que llegue el calor, algo que rara vez ocurre. La solución es usar calor radiante: calor infrarrojo que funciona como el sol, enviando el calor directamente hacia nosotros, en lugar de a través del aire.
Lo que realmente importa
Un calentador eléctrico de 3 fases combina una fuente de energía sólida con elementos infrarrojos que proporcionan calor inmediato y dirigido. Los calentadores infrarrojos utilizan tubos de cuarzo o elementos de fibra de carbono para emitir energía de onda corta y media. La sensación es similar a estar bajo la luz del sol.
Con un suministro de 3 fases, el aparato recibe corriente uniforme. Esto permite mantener un rendimiento estable y alto, sin sobrecargar ningún componente del sistema eléctrico. Se logra un calentamiento más rápido, un rendimiento constante y la posibilidad de funcionar durante más tiempo sin apagarse y encenderse constantemente.
Por qué esta opción es ideal en la práctica
Este tipo de calor ayuda a relajarse o seguir trabajando. La energía infrarroja penetra en la superficie de la piel, lo que estimula la circulación sanguínea local y puede hacer que los músculos y articulaciones se sientan más relajados. Si sus articulaciones se entumecen con el frío, este calor directo, similar al del sol, puede aliviar la incomodidad y reducir la fatiga, ya sea que esté fuera o trabajando en su taller.
Dado que se trata de calor radiante, se siente el calor en el momento en que el aparato se enciende. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente; no hay corrientes de aire, solo comodidad constante.
Detalles prácticos que no se pueden pasar por alto
Un calentador eléctrico de 3 fases necesita un enchufe adecuado de 3 fases y un circuito dedicado. No se trata de un dispositivo que se conecte simplemente con un cable. Es necesario contar con instalación profesional, cables de la capacidad adecuada y un termostato que se ajuste a las especificaciones del aparato.
Para uso en exteriores, revise la clasificación IP para asegurarse de que sea adecuada para las condiciones de humedad. Además, oriente el calentador de manera que el calor llegue exactamente donde usted se sienta o trabaja. El calor infrarrojo es eficiente, pero calienta directamente a las personas y objetos. Por lo tanto, en lugares muy abiertos y ventosos, puede ser conveniente combinarlo con otro tipo de calefacción complementaria.